
CACCO entra en operación con el ingreso de 123 privados de libertad de alta peligrosidad
- Los primeros tres privados de libertad que fueron ubicados en una celda del complejo son los sospechosos del homicidio del policía Gerson Rosales Cascante.
- El centro cuenta con vigilancia permanente, tecnología de punta y estrictos controles de seguridad.
El Ministerio de Justicia y Paz trasladó este lunes a 123 privados de libertad al Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO) en un hecho histórico que marca el cambio en la administración de la seguridad penitenciaria nacional y en la custodia de los criminales de mayor peligrosidad del país.

Los primeros tres privados de libertad que ingresaron al complejo fueron los sospechosos del homicidio del policía Gerson Rosales Cascante, conforme a la instrucción girada por la presidente de la República, Laura Fernández Delgado.
“Costa Rica está escribiendo una nueva página en su historia penitenciaria. Durante años se habló de la necesidad de recuperar el control de nuestras cárceles; ahora estamos demostrando con hechos que sí se puede. El CACCO es un monumento a la seguridad nacional, una respuesta contundente frente al crimen organizado y una garantía de que el Estado ejercerá su autoridad sin titubeos. Aquí no mandan los criminales, aquí manda el Estado costarricense”, aseguró el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas.
El CACCO dispone de tecnología de punta, videovigilancia las 24 horas, monitoreo permanente y presencia policial estratégica en pasarelas y puntos de control, para supervisar los movimientos de la población penitenciaria y prevenir cualquier intento de vulnerar la seguridad del complejo.

Por razones estrictamente operativas y de seguridad, la Policía Penitenciaria no revelará la cantidad de oficiales asignados a la custodia de los cinco módulos
El director de la Policía Penitenciaria, el comisario Pablo Bertozzi, destacó la preparación del personal responsable de la seguridad del centro.
“Tenemos oficiales íntegros y preparados, con capacidad operativa, disciplina y absoluto compromiso con su función, del más alto nivel ético. El CACCO cuenta con sistemas de vigilancia y mecanismos de control que fortalecen nuestra labor, pero el elemento fundamental es la presencia de una Policía Penitenciaria profesional, que conoce sus responsabilidades y está preparada para actuar ante cualquier eventualidad. Cada movimiento dentro de este complejo estará sujeto a supervisión y control”, explicó Bertozzi.
El complejo tiene capacidad para albergar a 5.100 privados de libertad, distribuidos en cinco módulos de 1.020 espacios cada uno. Cada módulo dispone de 17 celdas de aproximadamente 90 metros cuadrados, con capacidad para 60 personas por celda.
Conforme avance su ocupación hasta alcanzar la capacidad total, el CACCO permitirá aliviar significativamente la presión sobre el sistema penitenciario nacional. Las proyecciones institucionales estiman que la saturación carcelaria pasará del 59% actual a un 15% de sobrepoblación, una reducción de 44 puntos porcentuales.
La entrada en operación del CACCO representa una transformación histórica en la administración penitenciaria costarricense, sustentada en tres principios innegociables: orden, control y disciplina.




